Como todos los años, recordamos en esta plaza de Vitoria-Gasteiz el sufrimineto y el dolor añadido que las políticas de dispersión y alejamiento supusieron y prolongaron durante 3 décadas. En concreto, la memoria colectiva de los y las 16 familiares y allegadas de los y las presas vascas fallecidas en viajes a cárceles del estado español y francés.

 

Estas 16 víctimas siguen sin recibir reconocimiento oficial por parte de las instituciones. Bajo la excusa de que la actual ley de víctimas carece de base jurídica suficiente, el dolor y el sufrimiento de estas víctimas no hace sino prolongarse.

Desde Etxerat pedimos voluntad. Pedimos voluntad tanto a los responsables políticos como a los partidos para poder seguir dando pasos en la lógica de la memoria colectiva y de la construcción de escenarios de convivencia. Pedimos voluntad para que utilicen todas las herramientas que tienen entre manos para ahondar en el reconocimiento institucional de estas 16 víctimas que sigue causando sufrimiento.

Es el momento de llegar a una resolución definitiva, de reconocer el daño causado por los responsables políticos que durante 3 décadas utilizaron la política de dispersión y alejamiento para causar sufrimiento y, de paso, es momento de profundizar en el camino a casa de nuestros familiares que aún hoy siguen tanto en prisión como en el exilio.